maicroma's profileEl arte de las flores y ...PhotosBlogListsMore Tools Help

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    October 16

    Pijotiworld

         En Pijotiworld la enfermedad no existe, el sufrimiento se mide en virtud de lo que no se tiene, cuanto más tienes más feliz eres y la única enfermedad es la pobreza. En los árboles en vez de fruta crecen pendientes de oro, y la lluvia no es agua, son brillantes. La risa es un cúmulo de falsedades y el llanto... ¡ay, el llanto! ... ¿se puede llamar llanto cuando se llora porque el jersey de armani último modelo se lo ha comprado la vecina de al lado? En Pijotiworld no hay tristeza, solo hay quejas porque cuanto más se tiene más se quiere. En Pijotiworld no existen los valores, la lucha por se "el más" está en todos los lugares ubicada. El Rey es llamado "Poder" y su secretario es "Don Dinero". En Pijotiworld no se es, se aparenta ser. En Pijotiworld no existe el amor, existe el interés.

         ¿Cuántas personas hay en nuestra sociedad que sin ver crecer pendientes de oro en los árboles y caer lluvia de brillantes viven igual que en Pijotiworld? ¿Cuántos no viven con una venda rosa en los ojos porque ver la vida de colores (incluyendo el negro y el gris) les resulta poco fashion o fuera de temporada? Si el Rey "Poder" sustituyera a su secretario "Don Dinero" por "Amigo Solidario", ¿qué pasaría?

         La enfermedad existe, el sufrimiento está a la vuelta de la esquina, la eterna juventud no existe, y la vida (prisionera de su furtiva labor embaucadora) sigue su transcurso. Quítémosnos la venda y aprendamos a dar nuestra mano, sustituyamos el yo por el nosotros y hagamos de la "empatía" una forma de pensar.

         Nadie dijo nunca que la vida fuera fácil. Hagamos, entre todos, de Pijotiworld una utopía.

     

    MAICROMA       

        

        

    October 12

    Tristeza

    Tras multitud de ventanas roídas por el calor,

    el sol tiritando, no sé si de frío no sé si de emoción,

    mira sigiloso las secuencias de la vida

    y sonríe o llora dependiendo de la situación.

     

    Yo, mientras tanto, descansando lo observo

    en el pasillo sentada escuchando un reloj,

    apoyado en mi silla no marca minutos,

    porque sigue el ritmo de mi corazón.

     

    Y él, "podrido de latir" como Sabina,

    ya no sabe distinguir una ilusión,

    perdió la vida en una esquina,

    y ahora solo realiza su función.

      

    El fondo de la sala viste negro,

    la luz del sol no llega a ese rincón,

    y en ese mismo sitio cuelga un cuadro

    con un emborronado corazón.

     

    "Tal vez es mi tristeza reflejada",

    dice una lágrima que cae de mi nariz,

    es tan salada, tan dulce y tan risueña

    que no me queda más que sonreir.

      

    (¡Qué más dará si es negra la morada

    quedando tantas cosas por vivir!)

     

     
     
    MAICROMA  ©