La reflexión que mata el tiempo,
que lo ahoga entre suspiro y sollozos,
que lo mata de alegría y de belleza,
de esperanzas olvidadas en tinteros,
de pasiones que pasean ilusiones
que se frustran y se alzan sin remedio.
Pensamientos que dirigen un camino
encorvado entre delirios sin sentidos,
encrucijada de deseos y de riesgos
incapaz de afrontar al mismo miedo,
que no dirige, sino que busca mi agonía,
pues no soy yo quien recorre mi camino.
La reflexión entre los humos de la risa
que como un chiste se mofa de mi destino,
que como fiel creyente creo que es mi sino,
mi libertad ausente de sentir la propia brisa.
Y entre mis dedos siento arder la propia tierra,
siento al mar que me refresca con sus idas,
siento el sol que me calienta con sus rayos,
y siento ser un ser completamente vivo.
Mas me pierdo yo por siempre en sus caricias
que me vuelven extremadamente loca,
que me hacen sentir tan inocente niña,
que ausente de saber busca a su madre,
pues es mayor y conoce bien la vida,
aunque a la Vida nunca llega a conocerse.
Pero me dejo yo arrastrar por su locura,
me quito el velo y dejo al viento llevarlo al cielo,
que vuele alto, así tan alto que mire al suelo,
y se proyecte en mí una eterna fantasía.
Que entre olor a incienso y polvos de té verde,
sábanas negras y sucios desengaños,
labios que aportan instantes libres de cordura,
ángel tarado, así es como amo yo a la vida.
(Y con el viento que proviene de las dunas,
me despojo de todo aquello que me ata.)
- by maicroma - ©